Este esquema consistiría en la obtención de fondos provenientes de cuentas bancarias de clientes del ente financiero UENO BANK S.A., y parte de esos fondos podría haberse utilizado para la adquisición de criptoactivos mediante operaciones de compra o intercambio con dinero. Dicha organización habría comenzado con la obtención indebida de datos y contraseñas de acceso y transacción de los clientes del banco.

Esta información podría haberse obtenido mediante maniobras fraudulentas dirigidas a los sistemas informáticos de la sede central del banco UENO, lo que les permitiría acceder a las cuentas bancarias a través de bancas electrónicas, usando dispositivos relacionados con la Tecnología de la Información y la Comunicación.