Los médicos pediatras de guardia inspeccionaron el cuerpo de la niñita presentaba rastros de violencia, aunque sus padres alegaron que se descompensó.

El médico forense constató que la niña llevaba cinco horas de fallecida cuando llegó al nosocomio, por lo que se dio participación al Ministerio Público.

Durante el allanamiento a la casa de la menor fallecida, se halló una toalla con manchas de sangre. En consecuencia, quedaron detenidos los padres Gilberto Rubén Parris y Elena Beatriz Marchaki. También la abuela de la niña Jorgelina Esteche.