Ante el malestar expresado por varios pilotos y equipos por problemas como las altas diferencias de velocidad en los adelantamientos (closing speeds) y el formato de clasificación, la FIA aceptará ajustes, aunque estos se aplicarán de manera escalonada.

Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, reveló que se considera una “fase uno y una fase dos” para los cambios, permitiendo más tiempo a los fabricantes para realizar ajustes. “Podríamos decidir darle a la fase dos un poco más de tiempo”, explicó en declaraciones recogidas por The Guardian.

Esta estrategia difiere del plan inicial de una actualización decisiva en el Gran Premio de Miami. Ahora, el calendario se complica por el formato Sprint en Estados Unidos y Canadá (con solo un entrenamiento libre) y por las características de Mónaco, poco propicio para grandes cambios técnicos.

Según análisis especializados, el primer escenario “ideal” para probar modificaciones más significativas sería el Gran Premio de Barcelona (novena fecha de la temporada), que cuenta con un formato convencional de tres prácticas libres.

“Creo que lo tendremos especialmente difícil en Miami, ya que será una carrera contrarreloj, porque realmente hay muy poco tiempo para probar nada. Barcelona podría ser la primera vez que probemos algunos de los más desafiantes”, señaló Alan Permane, jefe del equipo Racing Bulls (VCARB).

Permane, con más de 30 años de experiencia en la F1, recomendó mantener “la mente abierta” ante la posibilidad de ajustes continuos en el reglamento, en lugar de limitarse a dos grandes actualizaciones. Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de precaución: “Una forma de reducir la velocidad de aproximación es eliminar cosas como el turbo, el impulso de adelantamiento y reducir la energía extra… pero eso también es probable que reduzca los adelantamientos. Así que debemos tener cuidado de encontrar el equilibrio adecuado”.

Los cambios responden principalmente a preocupaciones de seguridad, como el accidente de Ollie Bearman en Japón (donde sufrió un impacto de 50G al esquivar a Franco Colapinto debido a una gran diferencia de velocidad), y al descontento con la gestión de energía en clasificación.