«En estos últimos días, he sentido el apoyo de su cercanía, especialmente a través de las oraciones con las que me han acompañado», expresó el Papa en su mensaje, que fue leído antes de la misa por el cardenal Domenico Battaglia, arzobispo de Nápoles.

Los peregrinos desafiaron las intensas lluvias de la mañana del sábado 22 de marzo para participar en la celebración en la Plaza de San Pedro.

Francisco destacó la importancia de la unidad dentro de la Iglesia, simbolizada en esta peregrinación jubilar, y recordó la enseñanza de Jesús sobre entrar «por la puerta estrecha» (Mt 7,13). «El amor es así: nos une y nos hace crecer juntos», afirmó, alentando a los peregrinos a fortalecer su fe y su caridad.

Al cierre de su mensaje, el Papa reiteró su petición de oraciones. Por su parte, la Oficina de Prensa de la Santa Sede informó el viernes 21 de marzo que el estado de salud del Pontífice permanece estable, con leves mejoras en su respiración y motricidad.

Se prevé que mañana domingo, el papa Francisco se asome por la ventana del Hospital Gemelli poco después de las 12.00 horas para saludar e impartir una bendición. El texto del Ángelus será publicado como los domingos anteriores.

El Jubileo de los peregrinos napolitanos es parte de las celebraciones jubilares en curso, que tendrán como próximo gran evento el Jubileo de los sacerdotes instituidos como «Misioneros de la Misericordia», previsto del 28 al 30 de marzo.