"Este 24 de febrero recordamos con dolor el segundo aniversario del inicio de la guerra a gran escala en Ucrania. Cuántas víctimas, heridos, destrucción, angustia, lágrimas, en un período que se está haciendo terriblemente largo y cuyo final aún no se vislumbra", dijo el papa argentino asomado a la ventana del palacio pontificio.

El líder católico afirmó además que esta guerra "no sólo está devastando esta región de Europa, sino que ha desatado una ola global de miedo y odio". Asimismo, quiso expresar, como hace en cada ocasión pública, su cercanía al martirizado pueblo ucraniano y sus rezos por todos, especialmente por las muchas víctimas inocentes.

Palestina, Israel y República Democrática del Congo

"Suplico para que se encuentre ese poco de humanidad que permita crear las condiciones de una solución diplomática en busca de una paz justa y duradera", fue el llamado del pontífice, que también pidió rezar por Palestina, Israel "y por tantos pueblos desgarrados por la guerra", entre los que mencionó especialmente a la República Democrática del Congo.

"Me uno a los obispos en su llamado a rezar por la paz, esperando un fin de los enfrentamientos y la búsqueda de un dialogo genuino y constructivo”, apuntó. El papa apareció en buena forma después de que el sábado tuvo que cancelar su agenda por una "ligera gripe". Esa jornada tenía previsto recibir a los diáconos de la diócesis de Roma en una audiencia en el Vaticano.