La decisión fue adoptada en una asamblea general extraordinaria y reúne a nueve gremios institucionales, que reclaman un reajuste salarial solicitado en el proyecto institucional, pero rechazado por un sector mayoritario durante las negociaciones.
Según detallaron, dos comisiones gremiales no se plegaron a la medida; sin embargo, los organizadores instan a sus socios adherentes a sumarse, afirmando que el beneficio será para todos los colaboradores. Aseguran que estas dos comisiones “no representan a la mayoría del funcionariado”.
Los trabajadores recuerdan que sus salarios están congelados desde hace más de 13 años, y que el único incremento recibido en ese tiempo fue “apenas un poco más de 60 mil guaraníes”. Añaden que el aumento previsto en el nuevo presupuesto es exclusivamente para agentes fiscales y fiscales adjuntos, producto de un proceso de equiparación salarial que no guarda relación con la actual huelga.
Durante la medida de fuerza, los gremios garantizan la prestación de servicios básicos imprescindibles. Asimismo, aclaran que los funcionarios deberán firmar las planillas correspondientes en cada oficina de Talento Humano, ya que la huelga no constituye un permiso laboral y cualquier ausencia deberá justificarse.
Los trabajadores apelan a la empatía de los agentes fiscales, señalando que los funcionarios enfrentan situaciones de sobreendeudamiento, enfermedades propias o de familiares y el encarecimiento de la canasta básica, que, según sostienen, “se cuadruplicó” en el mismo periodo en que no hubo mejoras salariales.
Aun así, recalcan que acompañan diariamente la labor fiscal en diversas áreas: desde choferes, administrativos, peritos, psicólogos, técnicos, personal de laboratorio forense y de investigación, hasta asistentes fiscales, trabajadores sociales, comunicadores, informáticos y personal de servicios, entre otros. “Cientos de compañeros que hacen que el engranaje del Ministerio Público funcione”, expresan.
Finalmente, los gremios enviaron un mensaje a los funcionarios: “No tengan miedo. Esta lucha no es solo por un reajuste, es por el pan de nuestras familias, por nuestra salud, por los atrasos que sufrimos y por nuestra dignidad como trabajadores”.



COMENTARIOS