El maestro zen y activista de la paz pasó casi cuarente años en el exilio después de prohibírsele la entrada en su país por pedir el fin de la guerra de Vietnam.

Escribió más de cien libros de mindfulness y meditación y dirigió retiros sobre el tema en todo el mundo. Este domingo, los monjes transportaron su cuerpo cubierto por una sábana amarilla entre cánticos y oraciones.