La excusa de Guerrero es que no hay recursos para cumplir lo acordado y que se está recurriendo a pedir colaboración con los empresarios amigos para paliar la situación y evitar así el desbande de los principales jugadores de la selección.

Pero parece que los pedidos no están resultando porque uno de los integrantes de la comisión directiva del presidente Rafael Guerrero es nada más y nada menos que el tristemente célebre Gustavo Insaurralde, personaje que tiene pésimos antecedentes como dirigente en el ámbito del

Futsal por sospechas de corrupción cuando presidió la Federación en algún momento.

Históricamente la federación siempre fue presidida por personas que invierten de su propio pecúlio para solventar los gastos que requiere una eliminatoria de este nível.

Muchas veces políticos oportunistas buscan presidir la federación para posicionarse políticamente y ganar visibilidad en la comunidad y parece que es el caso del Abogado Guerrero que fue candidato a Concejal Departamental en las últimas elecciones.

Esperamos que se rectifiquen los rumbos de la federación de Futsal del Amambay y así retomar las sendas victoriosas que tanto nos caracteriza en este deporte que los pedrojuaninos amamos.