Luego de la derrota ante Estados Unidos, en el partido inaugural, el entrenador albirrojo busca inyectar más energía y claridad de juego al equipo. En ese contexto, aparecen dos opciones que al parecer son válidas para el “profe”, por sus características y formas de juego.

Uno de ellos es Matías Galarza, quien aparece como un candidato firme a ocupar un lugar en el mediocampo, en tanto que Isidro Pitta, es otro que podría decir presente en el ataque desde el pitazo inicial. Evidentemente los dos estarían encajando en la estructura táctica del entrenador albirrojo, para este juego ya que, en la última movilización del plantel, ambos integraron el posible equipo titular que arrancaría ante los turcos.

Con Galarza en el medio, se estaría apuntando a una mayor dinámica, recuperación y despliegue en uno de los sectores que sufrió bastante ante los norteamericanos. Por su parte, con Pitta en la zona de ataque, se estaría aportando más presencia física, agresividad en el área rival y una referencia ofensiva distinta, buscando hacer daño a una selección turca que, de igual manera, llega a este partido con un tremendo deseo de ganar, luego del traspié inicial frente a Australia.

Si bien, en un principio se mencionó hasta con mucha fuerza la presencia de Mauricio Magalhães para reforzar el mediocampo, Galarza habría ganado la pulseada por la titularidad; en definitiva, hasta que el entrenador Gustavo Alfaro no confirme plenamente la alineación inicial, la expectativa seguirá latente por conocer a los 11 guerreros que buscarán la rehabilitación en este segundo juego del Mundial. Todo sea por conseguir un buen resultado y la anhelada clasificación.

Los ajustes

Alfaro mantiene su línea de juego y es por ello, que se avizoran pocas variantes en el equipo, no obstante, hay ajustes que son necesarios para presentar un sistema de juego sólido, eficaz y contundente. Quizás, con el aporte de Galarza y Pitta desde el vamos, se logre el objetivo propuesto. A la Albirroja no le queda otra que un triunfo o a lo sumo, un empate, para seguir peleando por la clasificación, ya que un nuevo tropezón la estaría dejando al borde de la eliminación.

Con el margen de error reducido al mínimo, Paraguay se prepara para jugar una verdadera final, con Alfaro apostando por caras nuevas para intentar cambiar el rumbo mundialista.