Georgina arribó al Palacio del Festival en un elegante auto y con guardias de seguridad. Una vez sobre la alfombra roja desplegó todos sus encantos. Se nota que viene de unas vacaciones en el mar, estaba bronceada, relajada y feliz.

La recibió una lluvia de flashes. Todos los fotógrafos querían tenerla en sus cámaras y ella posó como toda una modelo profesional.



El traje que lució pertenece a la casa de modas francesa Jean Paul Gaultier. Es de inspiración romana, elaborado en cuero color chocolate, que deja al descubierto una pierna. El escote es asimétrico y combina con los flecos que sobresalen de la falda, que forman parte de la pieza trenzada que cruza el pecho hasta la cintura. Y como calzados llevó sandalias en tono nude, que combinaba con su atuendo, informa la revista Vanity Fair.

Después de lucirse en la alfombra roja, la modelo argentina ingresó a la sala de cine. Luego regresó al hotel Martínez, donde se alojan los famosos de Cannes, y se cambió de ropa para asistir a la cena Chopard Paradise, uno de los eventos más elegantes del festival.



En esta nueva ocasión volvió a deslumbrar por su elegancia. Se decantó por un traje largo color melocotón, con toda la pechera drapeada, que acompañaba a una falda fluida, obra de la diseñadora italiana Alberta Ferreti. Para cubrirse del frío de la noche mediterránea optó por una blazer negro.