Lo que no llegó a mencionar fue el monto de la operación, pero refirió que el contrato no fue de forma directa con la tabacalera, sino por un intermediario. Por otro lado, Arraga sostuvo que es totalmente falsa la teoría de que llegaron a apagar en algún momento de sus vuelos el transponder.

«Es una mentira, siempre estuvimos en contacto con la gente de tráfico aéreo y eso es fácil de comprobar», aseveró. Manifestó que durante todo el vuelo desde Caracas, pasando primero por Córdoba y después hasta Buenos Aires, tuvieron contacto permanente con el controlador aéreo.