Refirió que la balacera dejó como saldo presuntos delincuentes abatidos y un agente policial herido.

Según el ministro, los fallecidos pertenecían al clan Araujo, que se dedicaba al sicariato en las zonas de Guairá y Caazapá. Tenían como una veintena de crímenes en su haber.

Sostuvo que tras un largo trabajo de investigación, lograron dar con ese grupo, que figuraba como uno de los objetivos de este año para las fuerzas policiales.