“Ya era hora que haya resultados, no puede ser que todos sepan donde están los sicarios ,pero la policía y la fiscalía no se muevan y es para desconfiar», resaltó.

Según su criterio, hay seis sacoleiros detenidos por el caso pero que no tienen nada que ver con la muerte de su hija.
El gobernador manifestó que quiere darle un voto de confianza a las nuevas autoridades policiales del departamento, y advirtió que si los sicarios siguen libres, van a seguir matando.

“Si no se les ataja , se vienen tiempos difíciles “ advirtió. Antes que sea tarde el gobierno debe tomar en serio el departamento de Amambay, según remarcó.