En consecuencia, Bilal Karimi, portavoz adjunto de los talibanes explicó que ya no existe necesidad de que operen estas estructuras y que las autoridades intentarán reubicar a los empleados afectados a otros departamentos en función de sus capacidades y vacantes, informa la cadena Tolo News. Tres de los organismos disueltos contaban con cerca de 1.500 trabajadores, según sus oficiales.