El último partido de la Selección Paraguaya antes de la Copa del Mundo se vivió como una gran fiesta. La gente mimó como nunca a los 26 jugadores ya desde la salida del bus de la sede de concentración, en Ypané, hasta llegar al mítico estadio ubicado en Asunción.

Los jugadores fueron agasajados como verdaderos reyes y en el campo de juego gobernaron las acciones. Nicaragua, que no estará en la cita mundialista, prácticamente no pesó en ofensiva. La Albirroja controló la pelota y se posicionó durante gran parte del choque en campo rival.

Antonio Sanabria fue sujetado en el área a los 15’ y del penal se encargó Alejandro Romero Gamarra. El Kaku, que recibió de Julio Enciso el balón para el cobro del tiro, picó la pelota para clavar el 1-0 y hacer estallar a todos a los 16’.

El clima era de fiesta, hasta un perrito ingresó a la cancha haciendo vibrar a la hinchada, pero la preocupación se instaló a los 22’: Julio Enciso pidió el cambio entre lágrimas. Minutos antes había sufrido un choque que lo dejó caminando con dificultades, pero quiso continuar en cancha hasta que se tiró al suelo y solicitó la modificación.

Paraguay aflojó algo, pero jamás sufrió. Roberto Fernández no fue exigido. Después de la media hora, la Albirroja coqueteó con el segundo mediante su fuerza aérea. Fueron como cuatro tiros de esquinas seguidos que tuvo el equipo de Gustavo Alfaro aunque así no llegó el otro gol.

Antes del cierre del primer tiempo, un balón recuperado en mitad de cancha fue puesto por Diego Gómez hacia el vacío, donde Miguel Almirón aceleró y sacó un tiro cruzado que sacudió las cuerdas vocales de todos los paraguayos. El 2-0 se produjo a los 42’.

Para el complemento, excepto Maurício que reemplazó a Julio Enciso, todos se quedaron en el vestuario y Paraguay presentó otro equipo, pero con las mismas ganas. Matías Galarza aprovechó un rebote concedido por el portero Adonis Pineda para instalar el 3-0 a los 62’.

Cinco minutos después, Alexandro Maidana se estrenó como goleador albirrojo al poner el 4-0. De no ser por el arquero rival, el resultado ya hubiera sido mucho más abultado. En el primer tiempo tuvo tres tapadas consecutivas y antes del tercero también protagonizó un par.

El resultado ya no se modificó y Paraguay cerró su partido de preparación con total autoridad, goleó en su despedida y con la mochila cargada de ilusión viajará a Estados Unidos para el Mundial 2026.