La Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) desmanteló una importante infraestructura de producción y acopio de estupefacientes tras una exitosa incursión en el departamento de Amambay.

El operativo estuvo a cargo de los agentes de la Oficina Regional N.º 10 de Bella Vista Norte, quienes desplegaron un equipo operativo táctico que incluyó el uso de drones de alta tecnología para rastrear y delimitar las zonas de cultivo en un área de difícil acceso.

Gracias al reconocimiento aéreo previo, las fuerzas especiales ejecutaron una penetración terrestre en una densa zona boscosa de la localidad denominada Casualidad. En ese punto, el contingente antidrogas logró detectar y destruir un total de cuatro campamentos logísticos que funcionaban como bases operativas para los cultivadores y acopiadores de la estructura criminal.

TECNOLOGÍA PARA EXTRACCIÓN

Durante el registro minucioso de los campamentos clandestinos, los intervinientes hallaron víveres, enseres precarios y varias garrafas de gas butano. Según explicaron los técnicos de la SENAD, estos elementos son utilizados habitualmente en los montes por los narcotraficantes para llevar a cabo procesos químicos complejos, específicamente destinados a la extracción de resina de marihuana en estado altamente concentrado (hachís).

En el sitio se encontraban almacenadas bolsas que ya contenían la droga cosechada y procesada. Bajo la dirección del Ministerio Público, los agentes procedieron al pesaje e incineración de al menos 12 toneladas de marihuana picada que estaban listas para ser prensadas y posteriormente traficadas hacia las principales facciones criminales del mercado brasileño.

DESTRUCCIÓN DE CULTIVOS

El procedimiento no se limitó al desmantelamiento de los centros de acopio. Siguiendo las directrices de lucha contra las fuentes de financiamiento del narcotráfico, el equipo operativo civil-militar procedió al corte y posterior quema de aproximadamente 12 hectáreas de plantaciones de marihuana en etapa de crecimiento y cosecha, anulando así un potencial perjuicio millonario para los financistas del esquema.

Las tareas de erradicación contaron con la participación activa y el respaldo de la Oficina Regional de Pedro Juan Caballero, unidad que coordina de manera habitual las acciones de inteligencia y los golpes logísticos en esta frontera calienta del país.

El operativo en el terreno estuvo plenamente respaldado en la parte legal por el agente fiscal de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico de Amambay, Celso Morales, quien dispuso el levantamiento de las evidencias correspondientes y ordenó la destrucción total de toda la infraestructura detectada en el monte.