“Nosotros, las fuerzas de defensa y de seguridad… hemos decidido poner fin al régimen” del presidente Bazoum, declaró el coronel-mayor Amadou Abdramane, rodeado de otros nueve uniformados en el discurso.

Afirmaron que se suspenderían “todas las instituciones” del país, se cerraban las fronteras y se había impuesto un toque de queda “hasta nuevo aviso”.

Más temprano este miércoles, la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) había condenado el “intento de golpe de Estado” y expresó su “estupor y consternación”, al tiempo que instó “a los autores de este acto a liberar inmediatamente y sin condiciones al presidente de la República elegido democráticamente”.

También expresó su rechazo el jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, quien se dijo “muy preocupado”, afirmando que el bloque “condena cualquier intento de desestabilizar la democracia y de amenazar la estabilidad de Níger”.

En esa línea, Estados Unidos también condenó la intentona golpista en Níger y exigió a la Guardia Presidencial que libere a Bazoum. El consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, expresó en un comunicado que el gobierno de Joe Biden está “profundamente preocupado” por los últimos acontecimientos y condena “cualquier intento de subvertir al Gobierno democrático” de Níger.

“En particular, exigimos a los miembros de la Guardia Presidencial que liberen al presidente Bazoum y eviten la violencia”, dijo el asesor de Biden.

Sullivan aseguró que su Gobierno está monitoreando la situación para “garantizar la seguridad” de los estadounidenses en Níger, al tiempo que agradeció a la Comunidad Económica de Estados de África Occidental por condenar el golpe.

“Níger es un socio vital para Estados Unidos. Compartimos valores sobre la democracia y los derechos humanos, y colaboramos para promover la seguridad y la prosperidad regionales”, sentenció Sullivan.