El 7 de junio, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, confirmó el cierre de la Comisión Internacional Contra la Impunidad de El Salvador (CICIES), que había sido inaugurada en conjunto por la OEA y el gobierno de El Salvador en 2019.
En un comunicado, Almagro dijo que las "diferencias públicas" con el gobierno de El Salvador, incluida la "asfixia" de la CICIES en las últimas semanas por parte de la Fiscalía General de la Nación, "hicieron imposible" la continuidad de sus labores.
Días antes, el fiscal general de El Salvador, Rodolfo Delgado, anunció que el país había terminado su acuerdo anticorrupción con la OEA.
En una conferencia de prensa el 4 de junio, el presidente Nayib Bukele criticó a la OEA, diciendo que "no se podía confiar en ella". Reprochó además a Almagro porque el organismo había nombrado a Ernesto Muyshondt, un político salvadoreño que está siendo investigado, para ejercer roles de asesoría al interior de dicha agencia. Muyshondt es uno de los funcionarios acusados de conspiración y fraude electoral por negociar con jefes de pandillas para obtener beneficios políticos.
“¿Cómo podemos combatir la impunidad con alguien que obviamente tiene agenda política y está otorgando impunidad a un criminal por razones políticas?”, preguntó Bukele.
Almagro respondió que el nombramiento de Muyshondt no le otorgaba inmunidad y que nunca había sido impugnado por El Salvador. El ofrecimiento que se le hizo a Muyshondt ha sido retirado, con el fin de evitar que se utilice como una "excusa" para poner fin a la CICIES, puntualizó Almagro.
Almagro enumeró además seis puntos que, según él, imposibilitaban el trabajo de la CICIES, entre ellos una nueva ley que otorgaba inmunidad a los funcionarios acusados de malversación de fondos para hacer frente al coronavirus. También citó acciones destinadas a "impedir el avance" de las investigaciones de corrupción en el gobierno de Bukele, así como los intentos de "inducir" a la CICIES a investigar a los opositores políticos.
La CICIES fue parte central de la campaña presidencial de Bukele, en la que se postuló como un reformador que erradicaría la corrupción.
En la conferencia de prensa en la que anunció el fin del organismo anticorrupción, Bukele dijo que no descartaba asociarse con otra organización internacional en los esfuerzos contra la impunidad. Pero luego atacó a esas mismas organizaciones, diciendo que "viendo toda la basura y toda la podredumbre que hay detrás de estas instituciones va a ser difícil".
Muyshondt, político de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y crítico declarado de Bukele, fue puesto bajo arresto domiciliario el 4 de junio por un nuevo cargo de evasión de impuestos.



COMENTARIOS