CONTEXTO
El partido entre Tigre y Chacarita, válido por los 32avos de la Copa Argentina, considerado uno de los clásicos más calientes del fútbol argentino, fue suspendido ayer al minuto 52 tras la agresión sufrida por el jugador Fernando Brandán (de Chacarita), quien recibió un botellazo en pleno rostro por parte de un hincha de Tigre.
Y, en lugar de hacer un llamado a la calma y a los valores del deporte, el entrenador de Tigre, Néstor Raúl Gorosito, se fue de boca al afirmar que fue el agredido el que buscó “cabecear la botella”.
“Está mal, cómo van a arrojar una botella. Después hay imágenes confusas que el jugador corre a uno de Tigre y cabecea la botella. Vi el video de cómo cayó, no hay que cabecearla. Lo vio todo el mundo, fijate el video. No corresponde que tiren una cosa, si hubiese pasado una cosa así a nosotros... No somos rivales, somos colegas. No tengo idea qué debería pasar ahora. Tengo demasiado con mi equipo como para meterme en cosas que no me corresponden”, soltó el estratega campeón con Olimpia.
Las palabras de Gorosito levantaron una reacción generalizada en redes en contra de su persona, con mensajes de irreproducible contenido.
Por su lado, Fernando Brandán abandonó el estadio de Arsenal de Sarandí en silla de ruedas y con evidentes rastros de la agresión.



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