Los manifestantes inundaron la plaza Syntagma de Atenas, frente al Parlamento, enarbolando pancartas en las que se podía leer "No olvidaremos, no perdonaremos" y "Nos convertiremos en la voz de todos los muertos".
"Era una vía de tren de la muerte. Lo sabían y no hicieron nada. No tomaron ninguna medida y enviaron a 57 personas a la muerte", sentenciaba una entrevistada.
El pasado 28 de febrero, 57 personas fallecieron en el fatal accidente ferroviario en la ciudad de Larissa. Cuatro funcionarios han sido acusados, pero la indignación se centra en la mala gestión de la red de trenes. Las movilizaciones seguirán la próxima semana en el marco de una huelga general de 24 horas, convocada para el jueves por los sindicatos de los sectores público y privado.



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