Según Cacavelos, tanto él como su equipo plantearon una línea de defensa “confrontativa”, alegando que, en realidad, su cliente fue víctima de extorsión por parte de la denunciante, Lorena Sandoval, quien supuestamente exigió una suma de USD 100.000 para no dar a conocer el caso a las autoridades. Inclusive, sostuvo que la mujer amenazó con un arma de fuego a su ahora excliente.

“Él quería un enfoque menos confrontativo contra la agresión. Él quería un planteamiento menos agresivo y dijo que no quería afrontar la causa de extorsión”, expresó el abogado. “Si vos querés ser la víctima, bueno, entonces yo me abro”, respondió Cacavelos.

“No coincide mi línea defensiva con la línea que el pretende llegar, y el es el que va a padecer el resultado negativo o positivo, yo tome el caso porque él estaba siendo victima de extorsión”, sentenció el letrado.