En la publicación, el autor del ataque -que firmó el posteo con un “hackeado por” seguido de una combinación de letras y números sin significado claro- afirmó haber accedido a archivos “ultrasecretos” relacionados con sueldos, pagos, permisos de armas y otros datos sensibles que, según expresó, revelarían “corrupción militar”.

El perfil desde donde se realizó la intervención cibernética muestra una actividad reciente relacionada con hackeos en Venezuela, incluyendo ataques a bases de datos en julio, junio y mayo de este año, lo que podría indicar que se trata de un atacante extranjero con historial en vulneraciones institucionales.

Hasta el momento, ni el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) ni representantes de las Fuerzas Armadas emitieron comunicados oficiales sobre lo ocurrido.

El hecho se suma a una serie de episodios similares que afectan a organismos estatales, reforzando las dudas sobre la capacidad de respuesta ante amenazas cibernéticas.