Entre los afectados se encuentra la diputada opositora Johanna Ortega, quien corroboró con documentación oficial la veracidad de una transferencia privada registrada en la base filtrada.
Los datos fueron liberados el 15 de agosto por un supuesto hacker identificado como markscott47, quien afirmó haber tenido acceso durante 14 meses a las bases de UENO. La filtración no solo compromete a clientes de esta entidad, sino también a usuarios de otros bancos y financieras que recibieron transferencias. Además, se difundieron más de 50 mil correos electrónicos y números de teléfono vinculados a cuentas, lo que agrava la exposición.
Ortega manifestó su preocupación y calificó lo ocurrido como “una vulneración grave de la privacidad”. Señaló que el caso no solo afecta a individuos, sino que cuestiona la capacidad del sistema financiero y del Estado para garantizar el secreto bancario. La legisladora anunció que evalúa acciones legales contra la entidad y contra las autoridades que, a su criterio, actuaron con negligencia frente a la filtración.
Previo a la publicación, Consenso buscó la versión oficial del banco. UENO respondió con un comunicado fechado el 17 de agosto, en el que calificó la información divulgada como “maliciosa” y aseguró que sus operaciones “funcionan con normalidad” bajo altos estándares de ciberseguridad. Sin embargo, otros medios como ABC Color verificaron de forma independiente la autenticidad de al menos tres transferencias privadas más.
Leé la investigación completa de Consenso: https://consen.so/p/ueno-filtracion-verificada
Por RDN



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