El procedimiento consistió en una inspección de rutina a un contenedor de importación en el puerto Terport de Villeta. Los intervinientes decidieron abrir un contenedor de importación, con base en un análisis y perfil de riesgos.

La presunción fue correcta, pues adentro hallaron dos camionetas tipo pick-up procedentes de Miami, Estados Unidos.

Los vehículos contaban con compartimientos especialmente acondicionados y utilizados para ocultar paquetes de marihuana con alto contenido de THC. Uno de ellos tenía un sistema de doble fondo más sofisticado.

En total, incautaron 311 kilos de marihuana premium valuados en USD 4,3 millones, tomando como base una cotización de USD 14.000 por kilo en el mercado brasileño.

La fiscal Pamela Pérez, de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico, está a cargo de la investigación.