Según la investigación, la presunción es que los delincuentes habrían intentado deshacerse de uno de los vehículos utilizados para la huida, luego del atentado.

Colman sostuvo que se trataría de una banda organizada que ya habría cometido hechos similares utilizando explosivos. En ese sentido, no se descarta que sean los mismos responsables del ataque registrado meses atrás contra una agroindustria en el departamento de Alto Paraná.

La hipótesis de los investigadores es que, aprovechando la época de cosecha, los delincuentes eligen como blanco a agroindustrias que manejan importantes sumas de dinero. Sin embargo, en el caso de Coronel Bogado, los atacantes no lograron llevarse dinero, aunque sí provocaron la destrucción de dos oficinas mediante el uso de explosivos.