El hallazgo se produjo específicamente sobre la calle Blas Garay, entre Rubio Ñu y General Bruguéz.

Se dispuso que el occiso sea llevado a la morgue del Hospital Regional. Familiares que se constituyeron a dicho nosocomio, confirmaron su identidad, se trata de Marcio Ariel Sánchez, alias Aguacate, sindicado por estar ligado en varios hechos delictivos en la zona fronteriza de Pedro Juan Caballero/Ponta Porã y también en otras localidades del Departamento de Amambay.

El médico forense, doctor Marcos Prieto, examinó el cadáver y constató un total de 33 balazos, de los cuales a la altura de la cabeza le ocasionaron la muerte y presentaba una rigidez cadavérica de aproximadamente 12 horas.

Según los intervinientes, en el lugar del hallazgo no se oyeron disparos, por lo que se presume que habría sido ejecutado en algún lugar específico y posteriormente arrojado en el lugar donde fue encontrado.