Entre enero y junio de 2026, las nuevas empresas alcanzaron una facturación conjunta de G. 74.500 millones mediante la provisión de bienes y servicios relacionados con Hambre Cero. La iniciativa busca además fortalecer la agricultura familiar, impulsar la producción nacional, promover la formalización y generar oportunidades económicas en distintos territorios del país.

De las 182 Mipymes incorporadas este año, 104 son microempresas, 63 pequeñas y 15 medianas, lo que evidencia una importante participación de las firmas de menor tamaño en las cadenas de provisión del programa. La incorporación de nuevos proveedores nacionales también apunta a ampliar los acuerdos comerciales y las oportunidades de mercado para el sector.

Alto Paraná concentra el 31% de las Mipymes incorporadas en 2026, ubicándose como el departamento con mayor participación, seguido por Central y Caaguazú. Con estas cifras, Hambre Cero no solo amplía su alcance dentro del sistema educativo, sino que también se posiciona como una herramienta para dinamizar la actividad de las Mipymes y fortalecer la participación de empresas paraguayas en la economía.