Una gran indignación dejó el violento desalojo ejecutado por más de 30 policías fuertemente armados en contra de don Ramón Chávez de 73 años, su esposa y cuatro hijos menores entre ellos un "niño con capacidades especiales" que estaba "aterrorizado" por semejante despliegue policial.

El desalojo fue a pedido de la señora Ramona Ayala, suegra del intendente colorado de Cerro Corá, Wilfrido Figueredo, quien supuestamente en connivencia con el Gobernador Juancho Acosta, "presionaron" a la Policía Nacional, a través de su director comisario Ignacio Muñoz, para la realización de este violento procedimiento policial.

Además "Juancho y Will" se valieron de sus cargos de intendente y gobernador" para enviar a una dotación de bomberos y una ambulancia perteneciente al Hospital Regional de esta ciudad.