Según el acta policial, la víctima relató que fue maltratada, golpeada y amenazada de muerte. Indicó que el hombre habría intentado forzar la puerta de su vivienda, propinándole golpes en el brazo y advirtiéndole que “sabía lo que podía hacer”, mensaje que se reiteró luego vía WhatsApp, donde presuntamente le declaró una “guerra”.

La mujer debió abandonar su casa por miedo a ser atacada nuevamente. El patrón de violencia descrito, junto con los antecedentes del denunciado, coloca a la víctima en una situación real de riesgo, advierten fuentes policiales. Si no se activan medidas urgentes de protección, la mujer podría convertirse en una nueva cifra en la lista de feminicidios anunciados, aquellos que comienzan exactamente así: con golpes, amenazas y autoridades que tardan en intervenir.

El caso fue elevado al Ministerio Público, que ahora tiene en sus manos la responsabilidad de actuar con la rapidez que la gravedad amerita. La denuncia no es menor ni aislada; es una señal clara de que la víctima necesita protección inmediata para seguir con vida.