Tal como fue su última voluntad, fue allí, en su casa, donde fue velado en estricta privacidad. El lunes, los restos del escritor fueron trasladados a un crematorio del ejército peruano, en el sur de Lima, seguidos de una caravana de autos y periodistas.
La presidenta peruana Dina Boluarte llegó al velorio en la casa de la familia Vargas Llosa para dar el pésame a nombre del gobierno. La mandataria fue recibida en la puerta del edificio por el hijo mayor del escritor, Álvaro Vargas Llosa, y se dieron un largo abrazo en medio de la seguridad presidencial y periodistas.
Posteriormente, en medio de las ceremonias póstumas, los hijos del escritor agradecieron las muestras de cariño y atendieron a la prensa.



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