Durante el control del vehículo, la policía descubrió que el automóvil era producto de un robo ocurrido en el municipio de Mauá, en São Paulo, con atestado policial el 19 de julio de 1999.

El conductor, que afirmó trabajar en la construcción, afirmó desconocer que el vehículo era robado. Informó que compró el automóvil como pago por un servicio prestado a un cliente, por valor de seis mil reales, y presentó documentos paraguayos sobre el automóvil, entre ellos tarjeta verde y registro de patente.

Ante los indicios, el individuo fue trasladado, junto con el vehículo, a la Primera Comisaría Civil de Ponta Porã, donde se tomarán las medidas legales necesarias.