Friede, de 56 años, comenzó este experimento por curiosidad y para desarrollar inmunidad personal, enfrentándose a especies letales como mambas negras, cobras, taipanes y víboras de cascabel. “Quería llegar lo más cerca posible de la muerte, hasta el punto de tambalearme y luego retroceder”, explicó Friede, mostrando en videos las marcas de colmillos en sus brazos. Su cuerpo generó anticuerpos únicos que, según un estudio publicado en la revista Cell, neutralizan el veneno de 19 especies de elápidos, una familia de serpientes altamente venenosas que incluye cobras y mambas, responsables de miles de muertes anuales.
El equipo liderado por el doctor Jacob Glanville, de la empresa biotecnológica Centivax, identificó dos anticuerpos ampliamente neutralizantes en la sangre de Friede, capaces de contrarrestar neurotoxinas que paralizan y matan al detener la respiración. “Si alguien en el mundo ha desarrollado estos anticuerpos, es él”, afirmó Glanville. El suero experimental, que combina estos anticuerpos con un inhibidor de moléculas pequeñas, mostró resultados prometedores en ratones, protegiendo contra dosis mortales de veneno. Sin embargo, el antídoto aún no es efectivo contra víboras, que utilizan venenos hemotóxicos, y requiere más pruebas, incluyendo ensayos en perros en Australia.



COMENTARIOS