Sbardella señaló que la situación es especialmente sensible debido a las dificultades de conectividad que ya enfrenta Itapúa y pidió tolerancia durante los días de competencia para evitar que Paraguay pierda la posibilidad de seguir siendo sede del evento.
“Nosotros estamos siendo muy monitoreados por toda la organización. Hay más de 10 o 15 personas que vienen para monitorear cómo lo hacemos. Un pelo en la leche no va a faltar para sacarle el destino a Paraguay y llevarlo a otro país”, advirtió.
Explicó que algunos desplazamientos de las comitivas pasan por sectores donde se desarrollan las movilizaciones, como la Ruta PY06, donde se encuentra el principal hospital del departamento. También cuestionó que las protestas se desarrollen en puntos de circulación de turistas y veedores internacionales.
“Si todos los gremios vienen y se manifiestan cada vez que tenemos un evento mundial, realmente vamos a tener dificultad en ser elegibles como destino”, sostuvo.
Sbardella pidió a los manifestantes una pausa de dos o tres días y aseguró que comparte la legitimidad de sus reclamos. “Los reclamos son justos y necesarios, porque necesitamos definitivamente de todos ellos y tenemos que estar unidos en esa causa”, manifestó.
Finalmente, destacó el impacto económico del Rally y estimó que el evento dejará unos USD 200 millones en Paraguay, de los cuales alrededor de USD 20 millones corresponderían a ingresos por IVA para el Estado. “Acá estamos trabajando. Hay dinero que va a entrar al Estado paraguayo y con eso se pueden mitigar algunas necesidades”, concluyó.



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