El cadáver presentaba al menos ocho impactos de bala y tenía el pecho cortado hasta el ombligo, como para que no flote, pero no funcionó la estrategia de los autores. El sujeto de contextura física robusta, cutis blanco, no tenía ni una sola ropa al momento del hallazgo, y no fue reconocido, pero ayer a la tarde, familiares del fallecido llegaron hasta la funeraria Núñez, de Presidente Franco, donde reconocieron el cuerpo.

Se trata de Ademir Junior Da Silva Bogado de 27 años, un exconvicto que hace apenas cuatro meses abandonó la cárcel. El mismo era oriundo de Foz de Yguazú, Brasil. El Ministerio Público realizó los trámites legales para la entrega del cuerpo a sus familiares.