El futbolista uruguayo Luis Suárez y su esposa, Sofía Balbi, se acercaron al lugar durante una caminata por la zona. Suárez habló con el hombre, acompañado de una ONG especializada, buscando persuadirlo y evitar que tomara una decisión fatal. Gracias a su intervención, la situación se resolvió sin víctimas que lamentar.