La legisladora fue tajante al señalar que la crisis de credibilidad institucional no se soluciona con permisos temporales que solo buscan «apagar el escándalo». Para Martínez, la decencia y la honestidad no son negociables ni pueden someterse a votación.

Martínez denunció la existencia de una estructura montada a través de la Universidad Sudamericana, la cual habría producido cerca de 2,500 títulos de dudosa legitimidad en un periodo determinado.

«Así como nos enfrentamos en su momento a la mafia de los pagarés, aquí estamos ante una estructura montada para estafar a la gente y al Estado. No podemos permitir que la corrupción y la impunidad se vayan de ‘permiso’ para luego volver a la normalidad como si nada hubiera pasado», afirmó la senadora.

Anunció que la comisión no se limitará a un caso individual, sino que auditará los 2,500 títulos de la Universidad Sudamericana señalados para desarticular la presunta red de títulos irregulares.

La senadora Martínez concluyó haciendo un llamado a sus pares para actuar por un «acto de justicia», advirtiendo que el Congreso no puede ser cómplice de un sistema que premia la inconducta y la falta de méritos académicos.