El fiscal Luis Fernando Escobar presentó imputación en contra del hombre que, además de docente, ejercía funciones como secretario de despacho, lo que le otorgaba influencia sobre la adolescente.

La víctima manifestó que el imputado le enviaba mensajes en distintos horarios, preguntando sobre su asistencia a clases, pidiéndole que acudiera a la dirección con excusas académicas y ofreciéndole intervenir en sus calificaciones. Incluso insistió en verla fuera del horario escolar y sugirió acercarse a su domicilio.

Cuando asistía al despacho, el docente le tomaba de la mano, la abrazaba y además intentó besarla en tres ocasiones, aunque ella se resistió. Estos episodios generaron incomodidad en ella y comentó a un familiar su deseo de no seguir asistiendo a clases. A raíz de esta situación, se radicó la denuncia formal.

Entre los elementos de sospecha se encuentran la denuncia remitida por la Subcomisaría 52 de la jurisdicción, la declaración testifical de un familiar y el informe de asistencia psicológica elaborado por el Centro de Atención a Víctimas del Ministerio Público.

El fiscal solicitó la imposición de medidas menos gravosas que la prisión preventiva, bajo reglas de conducta, entre ellas la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima o sus familiares.