Según los antecedentes del caso, vecinos de la zona presentaron denuncias ante la Fiscalía y otras autoridades competentes por la realización de fumigaciones con maquinarias y productos fitosanitarios sin las barreras vivas de protección ambiental exigidas por la normativa vigente. La falta de estas franjas de seguridad, que sirven para reducir la dispersión de agroquímicos, habría provocado que pobladores de la zona, incluidos niños, presentaran síntomas como tos y náuseas tras las aplicaciones aéreas o terrestres de los productos.

La investigación también señala que el inmueble donde se lleva a cabo el cultivo presenta una pendiente pronunciada y cuenta con un canal conectado directamente a un cauce hídrico que atraviesa varias fincas y abastece de agua al ganado vacuno de los pobladores de la zona. Esta condición geográfica, según los denunciantes, incrementa el riesgo de contaminación de recursos naturales esenciales para la comunidad.

Este expediente se suma a una serie de casos que desde hace semanas la Fiscalía de Villarrica viene analizando sobre cultivos en zonas consideradas sensibles, próximas a cursos hídricos, viviendas e incluso dentro o en los límites de áreas protegidas como la Reserva de Recursos Manejados del Ybytyruzú. En varios de estos casos se han dispuesto inspecciones, allanamientos y pedidos de informes técnicos al Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) para determinar la ubicación exacta de los terrenos, verificar el cumplimiento de Evaluaciones de Impacto Ambiental y evaluar el respeto a las distancias obligatorias de protección.