Ahora, el juzgado penal de garantías deberá citar al imputado para la audiencia de imposición de medidas cautelares, en la que se definirá si se ordena la prisión del investigado o se le concede medidas alternativas a la prisión.

En caso de que se decrete la prisión del imputado la defensa del mismo tiene la posibilidad de poder apelar el fallo judicial y si eso sucede será un tribunal de apelación el que definirá si el profesor de artes marciales estará libre o preso.

Teniendo en cuenta los elementos de sospecha con los que se cuenta, el agente fiscal decidió imputar al sospechoso y requerir al juzgado penal de garantías su prisión preventiva. Esta medida cautelar fue solicitada en atención a la gravedad del hecho y la alta expectativa de pena privativa de libertad que pesaría para el imputado, la cual oscilaría entre un mínimo de 15 años y un máximo de 30, en caso de ser hallado culpable por el hecho punible de abuso sexual en niños en su modalidad agravada.