Los operativos, que se realizaron en colaboración con la Aduana, forman parte de una estrategia más amplia para combatir el ingreso ilegal de productos agrícolas desde el país vecino. Los contrabandistas han estado utilizando tácticas cada vez más sofisticadas para evitar ser detectados en los puestos de control. Según los informes, en los últimos tiempos, pequeñas cantidades de cajas de tomates eran transportadas en vehículos públicos y privados de pequeño porte, ocultas debajo de otros productos no regulados.
La efectividad de los controles aduaneros y policiales ha llevado a un incremento en la incautación de estos productos. Los tomates incautados, que se sospecha tenían como destino los pequeños comercios en el departamento Central y la capital del país, fueron cargados en un camión estatal y enviados a uno de los depósitos de la Aduana.
Los funcionarios están en alerta para anticipar las nuevas estrategias que podrían adoptar los contrabandistas para introducir productos ilegales en el mercado nacional.



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