El fiscal Osmar Segovia indicó que el procedimiento fue en una pista clandestina donde la comitiva fiscal y policial pudo incautar una avioneta de matrícula boliviana, con 431 kilos de cocaíana, distribuidos en diez bolsas y redistribuidos en 400 panes.

«La avioneta procedente de Bolivia bajó a munirse de combustible y seguir curso aparentemente a Uruguay», dijo el fiscal en entrevista con un medio radial.

Si bien las personas que estaban en el lugar lograron huir en primer momento, posteriormente fueron identificados y aprehendidos cuatro ciudadanos paraguayos, que formaban parte del grupo de traficantes.

«Ahora estamos tratando de ubicar al piloto y copiloto, que serían ciudadanos bolivianos», añadió el fiscal.

La operación es producto de un trabajo de inteligencia coordinado entre la fiscalía y la policía naciona, destacó el fiscal. Indicó que la carga fácilmente tiene un valor superior a los dos millones de dólares.