El siniestro, que se originó en un transformador eléctrico, generó un apagón masivo que afecta tanto al aeropuerto como a miles de hogares y comercios en la zona. Ante esta situación, las autoridades aeroportuarias han decidido suspender las operaciones hasta las 23:59 del 21 de marzo para garantizar la seguridad de pasajeros y trabajadores.

«Estamos enfrentando un corte de energía de gran escala», informó Heathrow en un comunicado, instando a los viajeros a no dirigirse al aeropuerto y a contactar con sus aerolíneas para información actualizada sobre sus vuelos.

El incendio movilizó a más de 70 bomberos y diez equipos del Cuerpo de Bomberos de Londres, quienes trabajan intensamente para sofocar las llamas. Según el subcomisario Pat Goulbourne, se trata de un incendio de gran visibilidad y los equipos están operando en condiciones difíciles para contenerlo.

Como medida preventiva, se estableció un perímetro de seguridad de 200 metros, lo que llevó a la evacuación de al menos 150 personas. Además, 29 personas atrapadas en edificios cercanos fueron rescatadas por los bomberos. Debido al denso humo generado, se recomendó a los residentes mantener puertas y ventanas cerradas.

Más de 16.000 hogares se quedaron sin electricidad a causa del incendio, según la empresa Scottish and Southern Electricity Networks (SSEN), que ya trabaja para restablecer el suministro.

El impacto del incidente en Heathrow ha obligado a desviar al menos 120 vuelos, afectando a más de 1.300 pasajeros. Aunque se espera que el aeropuerto reabra a última hora del viernes, se prevén importantes alteraciones en el tráfico aéreo y la logística de vuelos internacionales con escala en Londres.

Las causas del incendio aún están bajo investigación, mientras las autoridades trabajan para reducir las interrupciones y restaurar la normalidad lo antes posible.