El fuego afectó el área reforestada que cubre un área de 41 hectáreas aproximadamente y se presume que pudo haber sido provocado. Mediante la intervención de los bomberos de Carapeguá se pudo controlar el fuego.

El lugar donde ocurrió el incendio pertenece a la empresa brasileña de cueros Durli Leathers, la cual se encuentra en el ojo de la tormenta en la zona, ya que vecinos y algunos concejales denuncian que supuestamente es la responsable de la mortandad de peces en el arroyo Caañabé.

Sin embargo, desde el Ministerio del Ambiente constataron de que no existen inconvenientes con dicha empresa y que el daño ambiental se daría por basuras. El Senacsa y el laboratorio de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNA (Facen) tomaron muestras y confirmaron que no existen restos químicos en el cauce hídrico.

Es por esta situación que hace sospechar de un incendio provocado para amedrentar a dicha empresa brasileña instalada en Paraguay.