Los aficionados creen que se tendría que haber disputado en Estocolmo, en un estadio con el doble de capacidad. Tres semanas después del bronce del Mundial, Suecia se enfrenta el próximo viernes al duelo clasificatorio más duro en mucho tiempo. No es solo un partido, es un partido que el pase a los Juegos Olímpicos en juego y, además, ante las vigentes campeonas del mundo. Para las suecas, además, es un evento con una carga emocional grande después de ser eliminadas por las españolas en semifinales del Mundial.