Los principales aumentos en el Índice de Precios del Consumidor (IPC) fueron en productos alimenticios, seguido por subas en servicios, gastos en salud y bienes durables.

La mayor incidencia en el sector de alimentos fue el aumento en los precios de la carne vacuna, de aves y cerdo durante agosto, que se atribuye a una disminución de la oferta en el mercado.

También se registraron incrementos moderados en servicios de cuidado personal, alquiler de vivienda, bienes durables y en precios de servicios de salud.

El informe del BCP señala una disminución en los precios de combustibles y gas de uso doméstico.

La proyección económica al finalizar el primer semestre del año ubica a la inflación en un 8,8% para el cierre del año, y una expectativa de crecimiento del 0,2%.