La inflación reconocida por el BCV, de línea oficialista, está por debajo de las estimaciones del Parlamento opositor.

En diciembre de 2020, fijó el índice de enero a noviembre en 3.045,92%.

El BCV reportó además que la variación de precios, en medio de un ciclo hiperinflacionario, fue de 46,6% en enero, una caída con respecto a diciembre pasado, que cerró con 77,5%.

Dejando incluso de divulgar durante meses, el BCV suele registrar demoras en la publicación de indicadores económicos.

Y es que Venezuela, sumida en la peor crisis de su historia moderna y transitando su séptimo año consecutivo de recesión, cerró 2019 con inflación de 9.585,5% según el ente emisor.

En paralelo, el valor de la moneda local -el bolívar- se ha desplomado, escenario en el que ha ganado terreno el dólar en el país petrolero, que sufre la inflación más alta del mundo.