Fuentes investigativas aseguran que, tras la incursión policial, llegaron al lugar dos asistentes del fiscal Elvio Aguilera, quienes intentaron formalizar la intervención. Sin embargo, lo llamativo del caso es que la orden de allanamiento estaba dirigida al Departamento de Narcóticos, pero en un primer momento los efectivos del Departamento de Investigaciones fueron quienes actuaron en la escena. Posteriormente, se confirmó que la orden correspondía a Antinarcóticos, pero el procedimiento continuó únicamente con la presencia de los asistentes fiscales, sin la participación del fiscal antidrogas Manuel Rojas.

Durante la intervención, se incautaron 979,3 kilogramos de marihuana y fue detenido Marcelino Brítez Villasboa, señalado como responsable del cargamento. No obstante, la propietaria de la vivienda, Luz Vargas, logró escapar, y se sospecha que habría pagado una fuerte suma de dinero para no ser involucrada en el caso.

Ante el escándalo generado, el Ministerio Público, a cargo del fiscal Manuel Rojas, citó a Luz Vargas para que se presente esta mañana a declarar. Mientras tanto, la falta de claridad en la actuación policial y la presunta connivencia con la dueña de la casa ponen en duda la transparencia del procedimiento.

El caso sigue bajo investigación, y se espera que en las próximas horas surjan más detalles sobre las circunstancias del operativo y el rol de cada uno de los intervinientes.