Al menos 50 recluso del “Clan Rotela” iniciaron la medida de fuerza, esperando la autorización para que se habilite la cantina, finalmente negado por las autoridades ya que la idea es vender drogas por las fiestas de fin de año.

Tras el amotinamiento, varios agentes de la Policía Nacional ingresaron al penal para controlar la situación. Hubo disparos de balines de goma, quedando heridos algunos internos y guardias de la cárcel, de acuerdo a un reporte de Telefuturo.

Varios integrantes del Clan Rotela fueron trasladados a otras penitenciarías, como es el caso de Arnaldo David Ferreira alias Nando, sindicado como uno de los cabecillas y llevado a Tacumbú.