Argumentaron que la centralización de los recursos provocará un gran retroceso para los distritos y comprometerá un gran número de proyectos que ya están en ejecución. La medida de fuerza de las intendencias será a partir del martes 6 de febrero.

Afirmaron que no están en contra del proyecto de ley, sino en contra de la fuente de financiación. Señalan que es necesario retirar el proyecto de ley, sentarse a negociar y consensuar inicialmente.

Los jefes comunales piden la revisión del proyecto manifestando que no están en contra del proyecto en sí, pero de la centralización y el recorte de recursos.