Los últimos coletazos de la borrasca Arwen han provocado fuertes lluvias, que han causado el desbordamiento de los los ríos Nervión y Cadagua, en el País Vasco, y el río Asón, en Cantabria.
Las inundaciones han anegado calles y carreteras, viviendas y negocios y un polígono industrial en Cantabria, en la localidad de Ampuero.
Según las autoridades cántabras y vascas, no hay que lamentar víctimas, aunque los bomberos tuvieron que rescatar a algunas personas que quedaron atrapadas en sus coches.
Las precipitaciones, en algunos lugares en forma de nieve, y el hielo dificultan también la circulación en las regiones de Castilla y León, Navarra y Aragón.



COMENTARIOS